Fuente: ¿Cómo aprendemos? Una aproximación científica al aprendizaje y la enseñanza. Héctor Ruiz Martín. Editorial Graó (2020) "Ruth Burler (1988) realizó un estudio en el que tres grupos de estudiantes recibieron feedback de tres maneras diferentes: solo mediante notas, mediante notas y comentarios y solo mediante comentarios. Mientras que los alumnos que recibieron solamente comentarios desarrollaron un mayor interés por la tarea evaluada y mejoraron su resultados en una prueba sorpresa posterior, los alumnos que solo recibieron notas no mejoraron; pero tampoco lo hicieron los que recibieron notas y comentarios. Las notas desvían la atención de los alumnos hacia pensamientos relacionados con su autoeficacia y reputación, y los distraen de focalizarse en analizar la tarea realizada (Kluger y DeNisi, 1996). Además, se interpretan como el final del proceso de aprendizaje, lo que los desmotiva para aprender de las correcciones"