Ir al contenido principal

En la época de internet ¿para qué sirve el profesor?



Umberto Eco en ¿De que sirve el profesor? (La Nación 21 de mayo de 2007) hace referencia a la pregunta impertinente planteada por un estudiante 

"Disculpe, pero en la época de Internet, usted, ¿para qué sirve?"



".... un docente, además de informar (lo que hace Internet), debe formar. Lo que hace que una clase sea una buena clase no es que se transmitan datos y datos, sino que se establezca un diálogo constante, una confrontación de opiniones, una discusión sobre lo que se aprende en la escuela y lo que viene de afuera"


"Internet le dice "casi todo", salvo cómo buscar, filtrar, seleccionar, aceptar o rechazar toda esa información"


"El problema dramático es que por cierto a veces ni siquiera el profesor sabe enseñar el arte de la selección, al menos no en cada capítulo del saber. Pero por lo menos sabe que debería saberlo, y si no sabe dar instrucciones precisas sobre cómo seleccionar, por lo menos puede ofrecerse como ejemplo, mostrando a alguien que se esfuerza por comparar y juzgar cada vez todo aquello que Internet pone a su disposición. Y también puede poner cotidianamente en escena el intento de reorganizar sistemáticamente lo que Internet le transmite en orden alfabético, diciendo que existen Tamerlán y monocotiledóneas pero no la relación sistemática entre estas dos nociones"


Un profesor sirve para responder lo que internet no puede

Comentarios

Entradas populares de este blog

El padre Mozart

Fuente: ¿Cómo aprendemos? Una aproximación científica al aprendizaje y la enseñanza. Héctor Ruiz Martín. Editorial Graó (2020). Cuando solo tenía siete años, Wolfgang Amadeus Mozart inició con su padre una gira de conciertos por Europa que daría inicio a su leyenda. Su dominio del violín  y de otros instrumentos de cuerda a tan temprana edad era sin duda algo fuera de lo común. Entre otros talentos musicales, Mozart gozaba de una habilidad extraordinariamente rara, que solo una de cada 10.000 personas posee: un oído absoluto, esto es, la capacidad de identificar las notas musicales con sólo oírlas, sin ninguna referencia con que compararlas. Sin duda alguna, esta cualidad tan especial de Mozart nos hace creer que sus dones eran innatos. Sin embargo, y para sorpresa de muchos, hoy en día sabemos que el oído absoluto no es una habilidad reservada para quienes la lleven en sus genes. Casi cualquier niño de entre dos y seis años puede desarrollarla si se somete al entrenamient...

La persistencia de las ideas

Fuente: ¿Cómo aprendemos? Una aproximación científica al aprendizaje y la enseñanza - Héctor Ruiz Martín - Graó (2020) pág. 81-82 "Un conocido documental sobre educación producido a finales de los 80 (Scheps y Sadler, 1988) comienza mostrándonos la ceremonia de graduación de una de las universidades más prestigiosas del mundo, Harvard.  Como el lector sabrá, los alumnos que consiguen acceder a esta universidad y graduarse en ella son mayoritariamente estudiantes que obtuvieron magníficos resultados académicos durante su etapa escolar. El documental prosigue seleccionando al azar a 23 de estos alumnos recién graduados y plateándoles una sencilla pregunta: ¿por qué existen las estaciones del año? O dicho de otro modo, ¿por qué hace calor en verano y frío en invierno?. Esta es una cuestión de carácter científico que se puede explicar mediante un modelo astronómico que estos alumnos estudiaron hasta tres veces durante su paso por la escuela (en la enseñanza primari...

Efecto Pigmalión

Fuente: ¿Cómo aprendemos? Una aproximación científica al aprendizaje y a la enseñanza. Héctor Ruiz Martín. Editorial Graó (2020) En un famoso estudio, Rosenthal y Jacobson (1968) pasaron un test de inteligencia a los estudiantes de primaria de una escuela de California. Según dijeron a sus maestros, el test medía el potencial intelectual de los niños  y era capaz de detectar a aquellos  que lo liberarían en los siguientes meses (si dos investigadores  reputados de Harvard me dicen eso, yo también me lo creería de entrada). A continuación, seleccionaron al azar un 20% de los estudiantes y explicaron a los maestros que dichos niños y niñas despuntarían intelectualmente ese año.  Al cabo de unos meses, los investigadores regresaron a la escuela y volvieron a  pasarles el mismo test, que en realidad era simplemente un test de inteligencia al uso. Sorprendentemente, los estudiantes que habían sido etiquetados  como prometedores mostraron un incremento s...